El lamento de los funcionarios en el inicio de la campaña de la Renta: «la Agencia Tributaria se está convirtiendo en un call center»

Funcionarios denuncian la falta de personal y el deterioro del servicio en el inicio de la Campaña de la Renta 2024

Vista de la declaración de la renta en una tablet

Historias como esta, en su bandeja de entrada cada mañana.

O apúntese a nuestro  canal de Whatsapp

La Campaña de la Renta 2024 ha comenzado con un ambiente de descontento entre los funcionarios de la Agencia Tributaria (AEAT). A partir de este 3 de abril, los contribuyentes podrán presentar su declaración del IRPF por internet hasta el próximo 30 de junio, pero el arranque de este proceso no ha estado exento de polémica. El motivo: un déficit de 5.000 trabajadores y la ausencia de un acuerdo de refuerzos de personal, algo que no ocurría desde hace 15 años.

«La Agencia Tributaria se está convirtiendo en un call center»

Según denuncian los trabajadores, la Agencia Tributaria se enfrenta a un deterioro progresivo en sus condiciones laborales. Pablo Burgos, portavoz del sindicato CSIF, ha sido tajante al respecto: «La Agencia Tributaria se está convirtiendo en un verdadero ‘call center’ que se parece más a una compañía telefónica que a un organismo al servicio de los ciudadanos. Si queremos ser eficaces en la lucha contra el fraude y en el cumplimiento de nuestro trabajo, hay que cuidar a la plantilla».

Desde el Ministerio de Hacienda se ha defendido la digitalización del servicio como una medida para agilizar los trámites y facilitar la presentación de la Renta. Sin embargo, los empleados insisten en que la eliminación progresiva de la atención presencial perjudica especialmente a los contribuyentes con mayores dificultades tecnológicas, como los mayores o aquellas personas con declaraciones más complejas.

No todo el mundo puede o sabe hacer la declaración por internet o por teléfono, y cuando acuden a una oficina, las citas son insuficientes, y es por ello que se están recibiendo quejas desde el sindicato. A esto se suma que la falta de personal está saturando las líneas telefónicas, lo que genera frustración tanto en los trabajadores como en los ciudadanos.

La lucha contra el fraude, en peligro

Uno de los aspectos que más preocupa a los trabajadores es el impacto que esta situación pueda tener en la lucha contra el fraude fiscal. «Si queremos ser eficaces en la inspección, necesitamos medios y personal suficiente», denuncian los funcionarios. La tendencia a reducir la atención presencial y priorizar la telefónica limita la capacidad de la AEAT para detectar irregularidades y posibles fraudes. Además, la carga de trabajo cada vez mayor desmotiva a la plantilla y dificulta la retención de talento dentro del organismo.

Desde los sindicatos piden al Gobierno que refuercen de inmediato la plantilla y que se apueste por un modelo de atención que combine la digitalización con la presencia de trabajadores especializados. La falta de inversión en personal y la precarización del servicio pueden tener consecuencias graves en la calidad de la atención al ciudadano y en la efectividad de la Agencia Tributaria.

A pesar del malestar, la Campaña de la Renta sigue su curso y los contribuyentes pueden presentar su declaración de forma online hasta el 30 de junio. La duda es si, en el futuro, este modelo acabará erosionando aún más la capacidad de la AEAT para cumplir su labor.

Comenta el artículo
Alba Carbajal

Historias como esta, en su bandeja de entrada cada mañana.

O apúntese a nuestro  canal de Whatsapp

Deja una respuesta