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Vieites, sobre el conflicto eólico: “La Xunta está dialogando con el sector, pero debió hacerlo antes”
El presidente de la Confederación de Empresarios de Galicia, reelegido este martes para un segundo mandato al frente de la patronal, cree que el proyecto de Altri en Palas de Rei debió explicarse mejor inicialmente, pero pide ahora que prime la normativa técnica y no la ideología para analizar la factoría de fibra textil
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El presidente de la CEOE, Antonio Garamendi (d), y el presidente de la CEG, Juan Vieites (i), durante la asamblea general electoral de la Confederación de Empresarios de Galicia (CEG), en la Sede de la CEG, a 25 de febrero de 2025, en Santiago de Compostela, A Coruña, Galicia (España). Durante la asamblea se elegirá al próximo presidente de la entidad. Álvaro Ballesteros / Europa Press 25/2/2025
Juan Manuel Vieites (Vigo, 1952) ha sido reelegido este martes como presidente de la Confederación de Empresarios de Galicia en una asamblea a la que se presentó sin rival y arropado por el presidente de la CEOE, Antonio Garamendi. El presidente de la patronal logró un 66,6% de apoyos (98 votos a favor, 30 en contra y 19 en blanco), frente al 88,9% de hace cuatro años, y se marcó como objetivos para este mandato consolidar la unidad y la independencia de la organización. Vieites llegó a la patronal gallega tras un periodo de intensas discrepancias internas en la institución, que derivaron en la dimisión de hasta cuatro presidentes en cinco años: José Manuel Fernández Alvariño (2015), Antonio Dieter Moure (2016), Antón Arias (2018) y José Manuel Barreiros (2020).
Este martes, finalizada la asamblea electoral y un encuentro con empresarios en el Hostal dos Reis Católicos, el que fuera secretario de Anfaco-Cecopesca durante 30 años repasó algunos de los desafíos que afronta la economía gallega para los próximos años y pidió a la Xunta y al Gobierno central diálogo con el empresariado a la hora de desarrollar legislación para evitar tensiones como la generada en el sector eólico.
– En los actos de este martes estuvieron los cuatro presidentes provinciales, una amplia representación de las asociaciones sectoriales; tres expresidentes de la Confederación de Empresarios de Galicia; representantes de grandes empresas como Iberdrola, Vegalsa o Luckia; la alcaldesa de Santiago, los conselleiros de Economía y Emprego, el delegado del Gobierno…. Usted se marcó el objetivo hace cuatro años de reconstruir la unidad y la representatividad de la patronal. ¿Hoy se siente satisfecho?
Los últimos cuatro años fueron intensos para conseguir esa unidad. Creo que nos enfrentamos a muchos desafíos, pero el compromiso y la dedicación de todos, los órganos de gobierno, el consejo asesor y las empresas, nos ha llevado a una organización independiente, algo que yo valoro mucho, y, sobre todo, a tener representatividad. Hemos sabido poner encima de la mesa las cuestiones que preocupaban al mundo empresarial con la confianza de que queríamos una Galicia mucho mejor y más dinámica. Había muchas expectativas en el mundo empresarial en la nueva era de la digitalización, la inteligencia artificial, la economía verde focalizada en las personas… hemos intentado no defraudar esas expectativas. Siempre digo que las personas pasan, pero quedan las organizaciones. Tenemos que intentar como colectivo que el trabajo que realizamos sirva a los que vengan después para desarrollar el suyo.
– En estos últimos cuatro años logró que grandes empresas como Inditex, Gadisa, Lence, Hijos de Rivera y muchas otras se acercaran a la CEG y se implicaran en su actividad. ¿Es un objetivo para este próximo mandato profundizar en esta relación con la gran empresa?
No hay duda. Porque contribuye a la fortaleza de la organización. Cuando creé el consejo asesor del presidente, no de la CEG porque no está en sus órganos de Gobierno, fue para que nos asesoraran para marcar las estrategias y compromisos con expectativas del mundo real. Ahí está Inditex, Naturgy, Hijos de Rivera, Nogar, Emilio Pérez Nieto… todas las grandes empresas de Galicia están aquí. Eso nos hace más representativos y que nuestra voz, desde la independencia y la representatividad, pueda llegar a las administraciones diciendo las cosas como son, gusten o no gusten a terceros. Los empresarios tenemos que trabajar en las necesidades de las empresas y sus trabajadores, y ese espacio es el que vamos a defender, porque es el motor del progreso económico y social de Galicia.
– En un sector clave como el energético, y en medio de un problema grave de paralizaciones judiciales, el desarrollo normativo de la Xunta no ha sido bien acogido por las patronales eólicas, que han criticado con intensidad algunas de las nuevas medidas, como la obligatoriedad de las repotenciaciones. ¿Hay espacio para un entendimiento entre la administración y las empresas eólicas? ¿Se está dialogando?
Todos tenemos claro que hay un cambio de modelo de sociedad y de producción. Los Next Generation fueron creados para eso, para una economía más digitalizada, más verde, más circular y más focalizada en las personas. Dentro de la economía verde, el combustible de Galicia es el agua y el viento. Tenemos que saber aprovechar eso. Pero tenemos que hacerlo desde el diálogo permanente y constructivo con los sectores y las empresas. Sería una mala orientación que se impusieran las cuestiones, como estamos viendo en el diálogo social. La velocidad del cambio que afrontamos debe ser acompasada, no con una hiperregulación, sino con una regulación amistosa con el mundo empresarial. Eso no significa que la Administración haga lo que quieren las empresas, sino que lleguemos a equilibrios. Creo que cuando se legisla hay que hablar con los sectores afectados. Creo que la Xunta está en ese camino, aunque quizá con un poco de retraso.
– ¿A usted le consta que hay diálogo entre la Xunta y el sector eólico?
Yo creo que sí. A lo mejor no lo hubo en un principio, pero ahora sí que lo hay. Y creo que es el camino que tenemos que recorrer, sobre todo si queremos mejorar en competitividad. Tenemos unos bienes y productos que tienen que competir en el mercado global, por lo que tenemos que exigir que esas transformaciones no sean radicales y que se vean los pros y los contras. Lo dijo muy bien hoy el presidente de la CEOE, Garamendi: las empresas tienen que ganar dinero, porque si no ganan dinero no pueden invertir.
– ¿Por qué ha generado tanta controversia el proyecto de Altri en Palas de Rei y qué posición tiene la Confederación de Empresarios de Galicia?
No estamos muy sobrados de tejido productivo de nueva generación. Galicia necesita tejido productivo y que seamos amigables desde nuestra hiperregulación, que la Xunta está intentando minorar, para facilitar las inversiones. Siempre que se cumplan las normativas desde el punto de vista ambiental y técnico, nosotros vemos el proyecto bien, como no podía ser de otra manera, pero para eso están los técnicos de las administraciones que tienen que valorar si cumple. Otra cuestión es la ideología. A lo mejor lo que ha pasado en este caso es que no se aclaró bien de qué estábamos hablando, de qué tipología de industria era.
–¿Quién no lo aclaró bien?
A lo mejor la propia empresa o quien en un primer momento impulsó el proyecto para que estuviera en Galicia. Son temas en los que tenemos que tener cuidado en el futuro. Pero que entre en el posicionamiento la ideología frente a la normativa técnica, no me parece bien. Me acuerdo de aquellos que decían ‘autopistas non’, pero hoy si no tenemos la AP-9 no sé dónde estaríamos. Lo que quiero decir es que todo se puede hacer siempre que se cumplan las normativas y nosotros vamos a apoyar cualquier proyecto, además en este caso de una dimensión significativa, que cumpla la legislación.
-¿Pero cree usted que se pudo informar mejor sobre Altri?
Inicialmente se pudo haber informado un poquito mejor. Ahora se está hablando de una ubicación que no sé si fue la mejor ubicación desde el punto de vista técnico. Habría que estudiar muy bien los parámetros y eso es lo que está en mano de los técnicos, que son especialistas en estos temas. Hay que esperar a ver esos informes.
-Tiene usted una reunión en marzo con representantes de la embajada de EE UU ¿Qué sectores le han trasladado preocupación por la política arancelaria de Donald Trump?
Hay sectores tradicionales como los combustibles, la conserva, el mar, el agroalimentario o el vino, que están muy introducidos en el mercado norteamericano, incluso el sector del aluminio. Yo creo que el presidente Trump, una cosa es lo que dice y otra es lo que hace. Muchas veces tira por elevación para negociar, pero luego baja el suflé, y eso significa que empieza a dialogar. Es algo lógico desde el punto de vista económico y comercial, y te voy a explicar por qué.
-Explíqueme
China exporta cuatro veces más a Estados Unidos de lo que importa desde Estados Unidos a China. La balanza comercial está muy desequilibrada, igual que con México, con Canadá o con la UE, aunque no es tan espectacular como con China. Entonces, quiere equilibrar todo eso. Pero poner barreras, aranceles o de otro tipo, es poner puertas al campo, y eso es lo que se le va a plantear a la embajada cuando vengan por aquí. Tenemos un campo de juego que es el comercio internacional en una economía global y debemos jugar con las reglas de la Organización Mundial de Comercio. Ahora bien, debemos tener un plan b. Si realmente se toman una serie de medidas que hagan que se reduzcan nuestras exportaciones, tenemos que intentar abordar otro tipo de mercados para evitar que nuestros productos se queden empantanados.