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La industria gallega se visualiza como una potencia: “Nos falta creérnoslo y hacer pedagogía social”
Empresas y economistas reivindican en el foro organizado por Economía Digital Galicia y Finanzia Fintech el alto nivel de la industria gallega y su capacidad para captar inversiones y grandes clientes en un momento de transformación

El foro ‘La industria en Galicia: presente y futuro’ , organizado por Economía Digital Galicia y Finanzia Fintech se celebró en Santiago el 25 de marzo / ED Galicia
La industria gallega se miró este martes a sí misma en un momento de preocupación por cómo la ven desde fuera. Economistas, responsables del área económica e industrial de la Xunta, líderes de patronales y directivos de empresas compartieron reflexiones en una jornada organizada por Economía Digital Galicia y Finanzia Fintech, que sirvió para reivindicar las capacidades de un sector que es capaz de trabajar a nivel mundial con multinacionales como Amazon, Airbus o la propia Inditex, y que a la vez percibe la necesidad de mejorar su imagen tanto de puertas adentro, la concepción que tiene de sí mismo, como hacia el exterior, en cómo es percibido por la sociedad.
El I Foro La industria en Galicia: presente y futuro, que se celebró este martes en la Finca da Rocha de Santiago, reivindicó sobre todo la colaboración: entre Administración y empresas; entre sociedad y proyectos; entre los agentes del sistema de valor que genera cada proyecto industrial. La «interacción entre las fuerzas vivas de un país y de los gobiernos» es un elemento clave para el desarrollo industrial, como defendió Julio Sánchez Agrelo, decano del Colexio Oficial de Enxeñeiros de Telecomunicacións de Galicia.
Y al lado de las consideraciones más prácticas sobre cómo aprovechar las oportunidades de desarrollo en un contexto de transformación y elevada competitividad, también afloraron las reflexiones sobre la historia de éxitos de la industria gallega pendiente de escribir. Daniel Hermosilla, el CEO de Rodiñas y coautor de Galicia, distrito industrial, lo expresó con el concepto de «economía forense», haciendo alusión al tiempo invertido en analizar los proyectos que fracasaron. «Siempre tuve la sensación de que la realidad que percibía de empresas y polígonos de Galicia y la visión que está asentada en la sociedad no se correspondía», dijo, antes de poner como ejemplo a Alcoa, la multinacional norteamericana con planta en A Mariña que parece transitar por una crisis permanente. «Se deja de producir aluminio primario, pero surgió el mayor polo extrugador de aluminio de Europa, que no es una o dos empresas, sino toda una cadena de valor», razonó el CEO de Rodiñas.
«Falta creérnoslo un poco más y generar una imagen de marca para el desarrollo de las inversiones aquí», concluyó poco después el presidente del Consello Galego de Economistas, Miguel Vázquez Taín, quien llamó a activar la «palanca social» para poder impulsar toda la capacidad industrial que tiene Galicia.
De izquierda a derecha, Manuel Carneiro, Mayte Gutiérrez, Miguel Vázquez Taín, José Manuel López Vilariño y Olga López Arias / ED Galicia
El factor social
El foro impulsado por Economía Digital Galicia y Finanzia Fintech, con la colaboración de la Xunta, tiene un contexto, pues se produce en un momento de agitación por el proceso de transformación industrial ligado a la descarbonización, a los cambios geopolíticos que pueden derivar en una pugna arancelaria, y a las tensiones derivadas de los nuevos proyectos y su relación con las personas y el territorio.
En esta encrucijada, el secretario xeral de Industria de la Xunta, Nicolás Vázquez, apeló en la intervención inaugural por ofrecer «credibilidad, estabilidad regulatoria y veracidad en la información» a las compañías y a los inversores que plantean proyectos en Galicia o ampliar los ya existentes.
No eludió el secretario xeral las protestas que han generado determinados desarrollos energéticos o proyectos como la mina de cobre de Touro o la fábrica de fibras textiles de Altri en Palas de Rei. «Tenemos que transmitir a la población de manera objetiva si queremos ser un país productivo o que los productos vengan de China por Aliexpress, si queremos tener producción aquí o si queremos ser un país de servicios turísticos», advirtió, pidiendo confianza para el análisis de impacto ambiental que realizan los técnicos de la Xunta. «Si tenemos unas normas, tenemos que permitir que una instalación que cumple se pueda implantar», afirmó.
Poco después, la gestora de RRHH de Altri en España, Olga López Arias, reconocía que viven un momento complicado por la elevada contestación social a la iniciativa, pero expresaba su confianza en que la declaración de impacto ambiental «disipe las inquietudes sobre el proyecto», pues el riguroso proceso de evaluación tiene más «legitimidad» que las críticas que puedan verter determinados colectivos. «Es un proyecto que valoriza la materia prima, está en línea con los objetivos de sostenibilidad de la industria textil a nivel de reutilización y reciclaje, y va a ser un proyecto tractor de más industria», explicó.
De izquierda a derecha, Cristina Díaz Pardo, Daniel Hermosilla, Raquel Lago, Inmaculado Rodríguez y Julio Sánchez Agrelo / ED Galicia
El presente y el futuro de la industria
La jornada se estructuró en dos mesas de diálogo, una para abordar el presente de la industria gallega y otra para pensar el futuro al que se dirige. Las dos para analizar los principales retos que debe afrontar en su desarrollo. Y hablando sobre ello surgió la necesidad de dimensionar el nivel real en el que trabaja la Galicia industrial, con toda la diversidad que cabe suponerle. Daniel Hermosilla no tuvo dudas, abogó incluso por una «transformación mental», un espíritu ganador, para jugar en Champions. Habló del contract, de la automoción, de la transformación láctea, de la conserva y el sector tecnológico, todos, a su juicio, punteros. «Empiezas a trabajar a máximo nivel de exigencia, con cualquier tipo de legislación, en distintos países, idiomas y culturas. Hay cientos de compañías que son capaces de eso. Es un proceso transformador del tejido industrial sin precedentes y no se le está prestando la atención que merece», aseguró.
«Tenemos capacidad de trabajo y creatividad, y aunque estemos en una situación compleja, también puede ser una oportunidad», correspondió su compañera en la mesa de debate, Raquel Lago, CEO de Equipos Lagos. «A lo mejor nos centramos en vender con una posición fuerte dentro de Europa, pero lo cierto es que exportamos a Francia, pero también a Japón. Quizás podamos empezar a vender en países en los que hasta ahora no teníamos el foco», razonó respecto a las potencialidades de la industria gallega.
La directora general de Unirisco, Inmaculada Rodríguez, puso en valor el Plan Foexga, por permitir a la empresa gallega proyectarse hacia afuera cuando adolecía de una falta de reconocimiento, y también a la Axencia Galega de Innovación, por impulsar políticas de vanguardia, como destinar medio millón a una prueba concepto que permite testar la tecnología y calibrar si un producto puede entrar en fase comercial. Convencida del atractivo de Galicia para los inversores, Rodríguez deseó que «no prospera la idea que hay en otros territorios en los que parece que ser empresario está fatal, cuando la mejor política social es la que genera el empresario al crear empleo y riqueza».
Sánchez Agrelo, por su parte, dio vuelo a la idea de un sector industrial de referencia en Galicia, en este caso, aplicado al ámbito de las TIC. «Cumplimos el nivel de exigencia de prácticamente cualquier proyecto. Se habla del talento gallego. Todas las empresas de España saben lo que se hace en las TIC de Galicia. El factor clave es que te conozcan, porque nivel tecnológico somos capaces de dar la talla sobradamente», aseveró.
El milagro biotecnológico y el factor energético
José Manuel Vázquez Vilariño, el presidente del clúster Bioga, sugirió un milagro, una revolución en el desarrollo económico de Galicia, pero localizada en el sector biotecnológico: los jóvenes investigadores gallegos, con talento y oportunidades, eligen quedarse y emprender aquí en lugar de irse fuera, lo que a juicio del también responsable de I+D+I de Hijos de Rivera augura un prometedor futuro para un sector con capacidad para generar un enorme valor añadido.
«Muchos expertos coinciden en situar la biotecnología en la misma posición que la informática en los años ochenta. Los expertos apuntan a que el nuevo gigante mundial será una biotecnológica«, apuntó. Para que germinen los proyectos, añadió, es necesario un «ecosistema», el respaldo de pymes y a veces micropymes porque en una sola empresa «no cabe todo el conocimiento». Este es el factor diferencial que tiene Galicia y que puede permitir que empiecen a surgir «iniciativas más ambiciosas».
Vista del salón de la Finca da Rocha, donde se celebró el foro de Economía Digital Galicia y Finanzia Fintech / ED Galicia
Transversal a estos proyectos industriales discurre el factor energético, el elemento que posibilita y condiciona el desarrollo y la competitividad. A ello pretenden contribuir una treintena de proyectos de hidrógeno «razonablemente maduros» a nivel de tramitación, según explicó Mayte Gutiérrez, gerente de la Asociación Gallega del Hidrógeno. Desde la entidad aseguran que estos proyectos ayudarán a abaratar la factura de la luz y a desarrollar iniciativas industriales de mayor magnitud.
«La energía es la base de cualquier tipo de industrialización. Si el hueco para la industria no está aquí, estará en Castilla y León, Andalucía o Portugal. Por eso debemos aprovechar la ventana de oportunidad que ofrecen los fondos europeos», recomendó Gutiérrez.