Wizink aplicará el ERE a sus 68 trabajadores de la filial de recobros
Wizink pondrá fin al contrato con Gestión a fines de abril
Wizink Bank. Foto: Asufin
Wizink, el banco en línea del fondo Värde Partners especializado en tarjetas de crédito, cerrará muy pronto su filial de recobros (Wizink Gestión), lo que implicará el despido colectivo de toda su plantilla.
En específico, el banco pondrá fin a su relación con su filial el próximo 30 de abril, lo que afectará directamente a 68 empleados que quedarán en una situación incierta.
Y es que el banco pondrá fin al contrato de prestación de servicios que sostenía con dicha empresa, la cual era responsable de gestionar la recuperación de activos impagados.
Estos activos corresponden sobre todo a deudas asociadas a tarjetas de crédito, aunque también incluyen préstamos personales y otros productos de financiación al consumo.
Gestión cuenta ahora cuenta con 68 trabajadores, aunque el Expediente de Regulación de Empleo (ERE) que se abrirá tendrá un impacto mayor, alcanzando a 80 trabajadores.
Esta cifra se debe a que hay trabajadores adicionales que están a la espera de reincorporarse, luego de que una sentencia judicial anulara un ERE anterior, recoge ‘Invertia-El Español’.
Los cerca de 80 empleados forman una plantilla con una antigüedad promedio de entre 16 y 18 años, según indica el sindicato CGT, y casi el 80% de este grupo son mujeres con una edad promedio de 50 años.
La situación de Wizink
Según la plantilla afectada por el ERE, estos despidos responderíana una estrategia de reestructuración a cargo del nuevo consejero de Wizink, Iheb Nafaa. Estos cambios tienen como objetivo eliminar el departamento de recobros que aún permanecía dentro de Wizink.
La entidad financiera lleva años llevando a cabo despidos, aplicando EREs y trasladando progresivamente la gestión de cobros a empresas externas.
Según apunta el medio mencionado, en la actualidad Gestión maneja cerca del 15% del negocio de recobros, mientras que el resto ha pasado a otras agencias.
Por otro lado, Wizink arrastra conflictos laborales desde 2020, marcados por tensiones constantes con la plantilla y sus representantes sindicales.
Uno de los episodios clave se dio en 2022, cuando el banco llevó a cabo un ERE entre abril y julio. En respuesta a esta situación, el colectivo sindical CGT presentó una demanda legal que no tuvo éxito.
Previamente, en 2021, se produjeron varios movimientos internos dentro del grupo. La filial Gestión inició una transferencia de determinadas áreas hacia W Bank, desatando protestas por parte de CGT.
Estas se materializaron entre julio y agosto, meses en los que se registraron salidas voluntarias, despidos por causas objetivas y casos de conciliación en despidos individuales, así como traslados de empleados de una empresa a otra dentro del grupo.
Como consecuencia, la plantilla se redujo notablemente, pasando de 154 trabajadores en mayo a 107 en noviembre, según recoge una sentencia del Tribunal Supremo, citada por Merca2.