Privatización de TAP: el Gobierno portugués inicia negociaciones con Air France-KLM y Lufthansa
Ambas compañías presentaron sus ofertas vinculantes el pasado 29 de julio para comprar una participación del 44,5% de la aerolínea
Avión de TAP Air Portugal.
El Gobierno portugués ha decidido empezar las negociaciones individuales para la privatización de la Transportadora Aérea Portuguesa (TAP) con los dos grupos que siguen interesados en comprar una participación de la aerolínea: Air France-KLM y Lufthansa. Ambas compañías presentaron sus ofertas vinculantes el pasado 29 de julio, último día del plazo, dos propuestas de valoración global muy similar, según el Ejecutivo.
El ministro de la Presidencia, António Leitão Amaro, ha explicado en declaraciones a la agencia lusa que las ofertas tienen una «evaluación global muy próxima» a pesar de ser diferentes, lo que justifica el «esfuerzo de negociación» con el objetivo de obtener nuevas propuestas mejoradas de ambos candidatos. Esto permitirá a su vez que el Gobierno portugués pueda seleccionar «un único competidor para la negociación definitiva».
La privatización del TAP entra en su recta final
Air France-KLM y Lufthansa presentaron sus propuestas a finales de julio para optar a la compra del 44,5% del TAP y Parpública, la sociedad gestora de las participaciones del Estado portugués, tenía 30 días para analizar la documentación y trasladar un informe al Ejecutivo sobre las dos ofertas vinculantes para la privatización del TAP.
A partir de este informe, entregado el 1 de septiembre para su análisis, el Gobierno podía convocar a uno o a ambos candidatos a negociar y a presentar una nueva oferta final. Finalmente, ha optado por sentar a ambos grupos en la mesa de negociación.
El proceso de venta parcial del TAP empezó de nuevo en 2025, bajo el Gobierno de Luís Montenegro, tras un primer intento de privatización de la aerolínea, y ha quedado reducido a dos candidatos (Air France-KLM y Lufthansa) tras la retirada de International Airlines Group (IAG), propietario de Iberia.

Según el decreto ley aprobado por el Gobierno hace un año, la operación contempla la venta de hasta el 49,9% de TAP a inversores privados. Dentro de ese porcentaje, un 5% está reservado a los trabajadores de la compañía, mientras que el Estado portugués se mantendrá como accionista mayoritario.
El ministro de Infraestructuras, Miguel Pinto Luz, ya ha señalado que el inversor seleccionado ya podría asumir la cogestión del TAP en 2026, junto con la actual administración, antes de que se produzca la entrada efectiva de capital, no se materializaría hasta el verano de 2027.