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La plantilla de Airbus, dividida sobre la huelga
Los trabajadores de Getafe rechazan por la mínima pausar los paros, mientras Cádiz, Illescas y Tablada respaldan el acuerdo
Varias personas en la factoría de Airbus en Getafe durante la huelga indefinida. Foto: Europa Press
La plantilla de Airbus en España, a la espera todavía del resultado de San Pablo, se ha mostrado dividida sobre la propuesta de pausar la huelga después de la último acuerdo planteado el pasado viernes por la compañía, el Gobierno y respaldada por los sindicatos CCOO, ATP y SIPA.
Fuentes internas trasladan a este periódico que Cádiz (94,3%), Illescas (59,7%) y Tablada (60,2%) han votado a favor de pausar la huelga. En Getafe, sin embargo, se ha impuesto el ‘no’ por un estrecho margen: el 46,2% ha rechazado la propuesta frente al 45,4% que ha votado a favor.
En San Pablo, no se ha podido completar la votación por problemas técnicos y el referéndum se repetirá mañana. Albacete, por su parte, ya había votado el viernes pausar la huelga y ha decidido no continuar con las medidas de presión.
El resultado de Getafe ha despertado dudas sobre el futuro del acuerdo, ya que, a pesar del estrecho margen, se trata del principal centro de Airbus en España y ha sido la única factoría con resultados cerrados en la que el ‘no’ ha superado al ‘sí’. La diferencia ha sido de apenas 0,8 puntos porcentuales. Ante las dudas, será el procedimiento el que dictamine si se levanta la huelga en la planta o no.
De igual forma, debido a la diferencia de criterios entre las plantas, la votación de San Pablo será determinante para saber si los trabajadores respaldan las medidas de presión o finalmente levantan el brazo.
Los trabajadores de todas las plantas de España han tenido la posibilidad de participar en el referéndum vinculante. En algunas factorías se ha realizado la votación a través de la aplicación facilitada para garantizar que únicamente pudieran participar empleados de la compañía. Según los datos del software, han votado más de 2.700 empleados a través de la app.
La votación en la aplicación comenzó alrededor de las 11:30 horas con un plazo inicial de media hora, pero una caída del software obligó a ampliar el periodo hasta las 14:30 horas.
Para hoy, CGT ha convocado a la plantilla de Getafe a una asamblea para analizar la situación del conflicto laboral, después de la falta de pronunciamiento del grupo de trabajo y a la espera de conocer el resultado de la votación en el centro de San Pablo.
El sindicato pretende evaluar de forma colectiva el escenario abierto tras las votaciones y resolver las dudas de los trabajadores, al tiempo que ha comunicado que el comité de huelga ha recibido una convocatoria de reunión con la dirección de Airbus en Getafe.
Un principio de acuerdo con la intervención del Gobierno
La consulta se produjo después de que Airbus y los sindicatos ATP, CCOO y SIPA alcanzaran el pasado viernes un principio de acuerdo que supuso un giro en un conflicto que parecía totalmente bloqueado. El entendimiento se produjo después de que el Ministerio de Industria y Turismo interviniera en el proceso y promoviera una reunión entre la dirección de Airbus y los representantes de los trabajadores.

El encuentro contó con la participación del ministro de Industria y Turismo, Jordi Hereu, y del consejero delegado de Airbus, Guillaume Faury, además de representantes sindicales, a excepción de CGT y UTÍL. Tras la reunión, Hereu calificó el resultado de «magnífico principio de acuerdo» y defendió que el pacto permitía mejorar las condiciones salariales y laborales de la plantilla al tiempo que garantizaba la competitividad y la viabilidad de la actividad industrial de Airbus en España.
El Gobierno había puesto el foco en la necesidad de asegurar nuevas cargas de trabajo para las plantas españolas, uno de los principales puntos de fricción durante las semanas anteriores. La capacidad para atraer nuevos proyectos, mantener el empleo y garantizar el futuro industrial de los centros de Airbus en España había formado parte del pulso entre la dirección y los sindicatos.
El principio de acuerdo llegó un día después de que la dirección finalizara sin avances una segunda mesa de negociación ante el Servicio Interconfederal de Mediación y Arbitraje (SIMA) con los sindicatos no convocantes de la huelga (CCOO, ATP y SIPA).
La negociación había quedado en un punto muy delicado, después de semanas de movilizaciones y de advertencias de la compañía sobre el impacto que el conflicto podía tener sobre su actividad.
Mejoras laborales y salariales planteadas por Airbus
El acuerdo alcanzado contemplaba mejoras en las condiciones salariales y laborales de la plantilla, así como compromisos relacionados con el empleo, las cargas de trabajo, las inversiones y el futuro industrial de Airbus en España. La compañía defendió que la propuesta permitiría reforzar su posición en el país y mantener una actividad «fuerte, competitiva y con futuro».
Antes de la votación, Airbus trasladó a los trabajadores información sobre los términos del acuerdo mediante sesiones presenciales y online y documentación específica, con el objetivo de que la plantilla pudiera decidir sobre la propuesta conociendo su contenido.
Entre las principales mejoras de la nueva oferta destacó el compromiso de Airbus de aplicar el IPC real a las revisiones salariales y añadir una recuperación del poder adquisitivo del 7,95% en cuatro años, hasta 2029.
Las subidas anuales contemplaban un incremento adicional del 2% en cada ejercicio, salvo en 2029, cuando sería del 1,95%. A ello se sumaba un 0,5% adicional para las revisiones salariales individuales y otro 0,5% destinado a promociones profesionales internas. La propuesta también incluía un pago único de 2.000 euros brutos no consolidables para compensar el denominado ‘Efecto Abril’.

En cuanto a las condiciones laborales, Airbus se comprometía a mantener íntegramente el actual acuerdo de teletrabajo, incluido el 40% de trabajo en remoto y los acuerdos individuales de dos días a distancia, también para las nuevas incorporaciones. La oferta reducía de tres a dos las semanas de vacaciones obligatorias y ampliaba de una a dos las semanas flexibles, con una programación acordada entre trabajador y supervisor.
El acuerdo incorporaba también mejoras para el Proyecto Bromo, la retirada del recurso sobre el complemento de Bradford y la devolución de cantidades, además de un grupo de trabajo para negociar un nuevo sistema de absentismo.
CGT, UTÍL y UGT no respaldaron el acuerdo
No obstante, el pacto no contó con el respaldo de todos los sindicatos que habían participado en el conflicto. CGT y ÚTIL, convocantes de la huelga junto a UGT, quedaron fuera de la reunión en la que se cerró el principio de acuerdo. El propio Hereu confirmó posteriormente su ausencia y justificó la composición de la mesa señalando que estaba «quien está en el acuerdo».
La decisión quedó así en manos de la plantilla, que este lunes ha tenido la última palabra mediante un referéndum vinculante.