546 trabajadores en el punto de mira de esta conocida empresa de neumáticos por un despido colectivo

La empresa justifica la medida por cambios en el mercado, mientras sindicatos y autoridades califican la decisión como desproporcionada

Exterior de la planta de Bridgestone Hispania Manufacturing

Exterior de la planta de Bridgestone Hispania Manufacturing. Foto: David de Haro / Europa Press

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La multinacional Bridgestone Hispania Manufacturing ha anunciado un proceso de despido colectivo que afectará a 546 trabajadores en sus fábricas de Basauri (Bizkaia) y Puente San Miguel (Cantabria). Según ha comunicado la empresa, esta decisión responde a los «profundos cambios» en el mercado europeo del neumático y a la necesidad de reajustar su estructura productiva para mantener su competitividad.

El despido colectivo contempla la salida de 335 empleados en Basauri y 211 en Puente San Miguel, lo que supone un duro golpe para ambas localidades, donde Bridgestone es un pilar económico y social. La noticia ha generado incertidumbre y preocupación entre los trabajadores y sus familias, que ahora enfrentan un futuro incierto.

Desde la empresa argumentan que estos despidos son necesarios para adaptarse a la evolución del mercado, alegando que la demanda de neumáticos ha cambiado y es necesario reducir costes. Sin embargo, los sindicatos han rechazado esta versión, acusando a la compañía de buscar beneficios a costa del sacrificio de sus empleados.

Fuerte rechazo sindical: “Una aberración y una injusticia”

Las principales organizaciones sindicales con representación en la empresa, como CCOO, UGT, BUP, SITB y ELA, han emitido un comunicado conjunto en el que califican la medida como «injustificada, inmoral, inaceptable y desproporcionada». Según los sindicatos, la empresa está señalando a sus plantas en España como responsables de problemas productivos europeos, cuando en realidad han sido las que más esfuerzos han hecho para ajustarse a las necesidades del grupo.

Además, han denunciado la «total indiferencia de la dirección hacia el impacto humano y social» que tendrá este despido colectivo. Consideran que la decisión se ha tomado de forma premeditada y sin transparencia, vulnerando la confianza de los trabajadores y creando un clima de enorme incertidumbre sobre el futuro de ambas fábricas.

En respuesta a este anuncio, los sindicatos han confirmado que se convocarán movilizaciones para exigir una solución que evite la destrucción masiva de empleo. La primera medida será la convocatoria de una huelga, aunque todavía no se han precisado las fechas.

Desde el ámbito sindical, se exige que la empresa explore alternativas menos traumáticas, como jubilaciones anticipadas, reubicaciones o planes de recolocación, antes de recurrir a una medida tan drástica como el despido colectivo.

El impacto en la economía local y la reacción de las autoridades

El despido de 546 empleados no solo afecta a los trabajadores directamente implicados, sino que también tiene consecuencias económicas en el tejido empresarial local. Tanto en Basauri como en Puente San Miguel, las fábricas de Bridgestone generan empleo indirecto en sectores como el transporte, la logística y el mantenimiento, por lo que la reducción de actividad impactará a numerosas empresas que dependen de la producción de neumáticos.

El alcalde de Torrelavega, Javier López Estrada, ha manifestado su rotundo rechazo a los despidos y ha calificado el plan de «inasumible y desproporcionado». Ha asegurado que el Ayuntamiento usará «todas las herramientas posibles» para tratar de revertir la situación y proteger los puestos de trabajo.

Además, ha solicitado la intervención del Ministerio de Industria y del Gobierno de Cantabria, con el objetivo de encontrar soluciones que permitan mantener la actividad en la planta de Puente San Miguel.

¿Qué alternativas tiene Bridgestone?

El anuncio de este despido colectivo ha despertado dudas sobre la viabilidad de la estrategia de la empresa. Bridgestone es una de las compañías líderes en la fabricación de neumáticos a nivel mundial, con importantes inversiones en Europa y un negocio que sigue generando grandes beneficios.

Ante esta situación, surgen interrogantes sobre si realmente era imprescindible un recorte de plantilla tan agresivo o si existen alternativas para mantener el empleo sin afectar la rentabilidad de la empresa.

Algunas de las opciones que se han puesto sobre la mesa incluyen:

  • Programas de recolocación interna, que permitirían trasladar a los trabajadores a otras plantas del grupo.
  • Planes de formación y reconversión profesional, para facilitar la adaptación de los empleados a nuevas áreas productivas.
  • Medidas de reducción de jornada o flexibilidad laboral, como alternativa a los despidos masivos.

Una batalla laboral en marcha

El conflicto entre Bridgestone y sus trabajadores está lejos de resolverse. La multinacional ha optado por una medida drástica que pone en riesgo el futuro de 546 familias y dos comunidades que dependen en gran parte de estas fábricas.

Los sindicatos han dejado claro que lucharán hasta el final para evitar estos despidos y han iniciado movilizaciones que podrían derivar en una huelga si la empresa no reconsidera su postura.

Ahora, la presión recae sobre las administraciones públicas, que deberán mediar para encontrar soluciones que permitan garantizar la viabilidad de las fábricas sin recurrir a medidas tan lesivas para los trabajadores.

El desenlace de este conflicto marcará un precedente importante en el sector industrial español, donde cada vez son más las empresas que optan por reajustar sus plantillas en busca de mayores beneficios, a pesar de las consecuencias sociales que esto conlleva.

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Alba Carbajal

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