Yolanda Díaz insta al PSOE a liderar una reforma fiscal progresista
En un clamor por la justicia social y fiscal, Yolanda Díaz destaca la necesidad de un enfoque más asertivo e inclusivo
La vicepresidenta segunda y ministra de Trabajo y Empleo Social, Yolanda Díaz.
En un acto reciente, la vicepresidenta segunda Yolanda Díaz, ha urgido al PSOE a revitalizar la legislatura promoviendo una reforma fiscal orientada a la equidad y el progresismo. La líder de Sumar también ha criticado la priorización del gasto militar sobre el social en la política europea.
Impulso a la legislatura y reforma fiscal de izquierdas
Durante el evento ‘Un Estado plurinacional, social y verde’, Díaz ha enfatizado la necesidad de una ‘pedagogía fiscal’ y que el gobierno debe adoptar medidas económicas que favorezcan a la mayoría social frente al avance de políticas de derechas en Europa. Argumentó que sin la coalición Sumar, políticas claves como el aumento del salario mínimo y la reducción de la jornada laboral no serían posibles.
Además, contrastó la actitud defensiva ante la extrema derecha con una estrategia más ofensiva que incluye propuestas audaces en materia de fiscalidad y servicios públicos. Según Díaz, frente al discurso del miedo, es crucial movilizar con acciones concretas y transformadoras.
Esbozo de un futuro fiscal y socialmente justo
La vicepresidenta propuso medidas concretas como la implementación de un impuesto a los bienes de lujo y la reforma del IRPF para que los más ricos contribuyan equitativamente. Además, defendió la necesidad de mejorar el Ingreso Mínimo Vital, la prohibición de la especulación inmobiliaria, y un apoyo más amplio a la crianza.
Díaz criticó también la influencia de figuras empresariales en la política global, mencionando a líderes como Donald Trump y CEOs que, según ella, buscan un modelo de democracia dominado por intereses corporativos. Contrasta esta visión con la de un Europa enfocada en resolver problemas sociales como el desempleo y la pobreza.
Finalmente, la líder de Sumar apeló a las bases progresistas para defender los servicios públicos en la calle, subrayando que la acción gubernamental por sí sola no es suficiente para contrarrestar la ola conservadora en ascenso.