Sánchez prepara ayudas al motor y al campo frente al golpe de Trump: País Vasco, Valencia y Andalucía, las CCAA más afectadas

El presidente desgranará las ayudas directas ante los líderes de patronales como Anfac o FIAB, sindicatos y representantes de los sectores más golpeados

Pedro Sánchez saluda a Donald Trump en una reunión de la OTAN, en 2018. EFE

Historias como esta, en su bandeja de entrada cada mañana.

O apúntese a nuestro  canal de Whatsapp

El Gobierno prepara ayudas directas como parte de ese Plan de Contingencia frente a la guerra comercial desatada en la noche de este miércoles por el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, para los sectores más afectados, como el motor o la agricultura, que copan las ventas de bienes a Norteamérica.

El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, desgrana este jueves en el Palacio de La Moncloa ante los representantes de aquellas actividades más golpeadas por la guerra comercial (ECONOMÍA DIGITAL ha podido confirmar la presencia de patronales del motor como Anfac o Faconauto, así como organizaciones en el sector de alimentación como FIAB) cuál va a ser la respuesta de España, de la mano de la Unión Europea, ante las tarifas del 20% presentadas en el ‘Día de la Liberación’, como lo ha definido la Administración Trump.

El Gobierno lleva semanas preparando ese Plan de Contingencia que el presidente anticipó durante una comparecencia ante el Pleno del Congreso para abordar la nueva situación geopolítica. Varios miembros del Ejecutivo, incluido el propio Sánchez, no han parado de reunirse con los actores más relevantes del sector exterior (motor, aceite de oliva, vino…) desde el arranque del nuevo mandato del presidente estadounidense y su errática política comercial. Este mismo jueves, el presidente y seis ministros se reunieron con los agentes sociales para «analizar» la situación mundial.

Las consecuencias para la economía española no están claras, pero no son halagüeñas. Directamente, el comercio de bienes de empresas españolas con Estados Unidos es mucho menor en nuestro país que el de nuestros socios europeos, lo que hace que estemos menos expuestos a los aranceles. Las ventas españolas alcanzaron en 2023 un volumen de 383.689 millones de euros y las totales a Estados Unidos no llegan al 5%, unos 18.904 millones de euros. Pero, indirectamente, un agravamiento de las tensiones comerciales puede poner freno a la actividad económica de los Veintisiete, el principal mercado de nuestras compañías.

Según un reciente estudio de CaixaBank Research, el centro de estudios de la entidad, un recargo del 20% sobre las exportaciones españolas a Estados Unidos supondría un coste de 3.181 millones de euros, en el entorno de las dos décimas del producto interior bruto (PIB).

Por sectores, los más afectados serían aquellos de producción de bienes de capital (maquinaria mecánica, de oficina e informática, maquinaria eléctrica y equipos electrónicos), minerales y metales, y productos químicos. «Estos sectores combinan bajos niveles arancelarios iniciales con una mayor exposición relativa al mercado estadounidense, lo que amplifica el impacto de cualquier incremento arancelario», detallan.

El aceite de oliva es una de las principales exportaciones españolas a Estados Unidos. Según datos del Ministerio de Agricultura, solo el año pasado se vendieron 1.037 millones de euros en productos oleícolas a Norteamérica, el 17% del total de ventas al exterior de esta categoría. Es decir, casi uno de cada cinco euros que se venden al extranjero.

De acuerdo con los cálculos del BBVA Research, el impacto de un 10% -la mitad de lo finalmente anunciado- de los aranceles tendría un efecto de dos décimas de crecimiento del PIB en los tres años siguientes a su aplicación, la mitad que en la Unión Europea por esa menor exposición, aunque el efecto puede agravarse con motivo de la incertidumbre y sus efectos sobre la inversión y los mercados.

«Muy probablemente, las dudas relacionadas con la magnitud y permanencia de las medidas arancelarias también afecten a los mercados financieros, lo que incrementa el riesgo de entrar en círculos viciosos de deterioro de las expectativas y caída de la riqueza», detalla el documento.

En su último Informe Situación España, publicado hace unas semanas, la entidad apuntó que el impacto por los aranceles será desigual en función de la comunidad autónoma. País Vasco, Comunidad Valenciana y Andalucía serán las más afectadas, en tanto que las exportaciones a Estados Unidos tienen un gran peso dentro de las ventas totales al exterior y también representan una buena parte de su PIB regional.

Navarra, Murcia y La Rioja, tres comunidades con un importante peso tanto de la industria del automóvil y de la alimentación, serían las siguientes más afectadas. Al otro lado, en regiones como Islas Baleares, Extremadura o Cantabria el impacto sería prácticamente residual.

El Banco Central Europeo ya estima que el impacto de una potencial guerra arancelaria puede tener efectos notables sobre la economía mundial. En concreto, un desacople «suave» (restricciones parciales entre Este y Oeste en todos los productos) podría detraer dos puntos del PIB global, mientras que la ruptura total (una prohibición comercial completa) supondría casi 10 puntos porcentuales menos. A esto habría que sumar los efectos potenciales sobre la inflación, con un encarecimiento relevante a largo plazo.

Historias como esta, en su bandeja de entrada cada mañana.

O apúntese a nuestro  canal de Whatsapp

Deja una respuesta