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Sánchez anuncia un plan para la Industria de la Defensa y vincula el 2% del PIB a la financiación europea
El presidente lanzará, antes de verano, un Plan Nacional para el Desarrollo de la Tecnología y la Industria de la Seguridad Españolas, similar al Plan de Recuperación de los fondos europeos
El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, llega a una sesión de control al Gobierno Eduardo Parra / Europa Press
El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, ha anunciado que antes del verano pondrá en marcha un Plan Nacional para el Desarrollo de la Tecnología y la Industria de la Seguridad Españolas, un programa que canalizará la inversión para alcanzar el 2% del producto interior bruto (PIB) en Defensa, aunque ha vinculado esta senda de gasto a los instrumentos de financiación que ponga en marcha la Unión Europea.
El jefe del Ejecutivo ha comparecido ante el Congreso de los Diputados para debatir sobre la nueva situación geopolítica, en plena escalada arancelaria y con la nueva Administración estadounidense de Donald Trump agitando la subida del gasto en Defensa.
Sánchez ha defendido la necesidad de aumentar esta inversión «sin tocar un céntimo de gasto social o medioambiental», un mensaje que ha repetido a lo largo de su alocución para tratar de que sus socios parlamentarios más suspicaces a este incremento de la financiación a la Defensa entren al redil.
«Una economía como la nuestra, que crece cuatro veces más que la media europea, que tiene sus cuentas saneadas y goza de la confianza de los inversores extranjeros puede hacer ambas cosas», ha defendido el presidente desde la tribuna del Congreso.
El presidente ha reiterado el compromiso de acelerar esa meta de llegar al 2% del PIB gasto en Defensa, desde el 1,2% que ejecutó España en 2023, aunque ha evitado poner negro sobre blanco estos plazos. El Gobierno ha reiterado en las últimas semanas que lo hará antes de 2029, a lo que se comprometió el propio Sánchez en la cumbre de la OTAN que se celebró en Madrid en 2022, pero ha vinculado esta senda a los mecanismos de financiación que pongan en marcha los Veintisiete.
Así, Sánchez ha defendido algunas de las medidas puestas encima de la mesa, como los créditos por valor de 150.000 millones de euros o el papel del Banco Europeo de Inversiones (BEI), que dirige la ex vicepresidenta Nadia Calviño, para financiar el incremento del gasto en Seguridad. Con todo, el jefe del Ejecutivo ha insistido en la necesidad de copiar el modelo de los fondos Next Generation EU y hacer transferencias a fondo perdido para los países que más lo necesiten, emitiendo deuda mutualizada por parte de la Comisión Europea.
En este sentido, y en esa línea de los fondos europeos, Sánchez ha anunciado ese Plan Nacional para el Desarrollo de la Tecnología y la Industria de la Seguridad Españolas, similar al Plan de Recuperación, Transformación y Resiliencia que canaliza los Next Generation EU, para articular programas de colaboración público-privada y mejorar las capacidades en tecnologías de doble uso, escalado de start-ups y aprovechar el aumento de la inversión en Defensa para dar un arreón a la economía.
«Los europeos y los españoles no somos una amenaza para nadie. Pero tampoco queremos sentirnos amenazados», ha subrayado el líder socialista.
Sánchez ha reivindicado una política de defensa y seguridad común a nivel europeo con compras conjuntas, consorcios industriales paneuropeos y la creación de un Ejército Europeo, «fuerzas armadas comunitarias para guiarlas con la misma bandera y los mismos intereses».
Sin embargo, a lo largo de la sesión ha quedado claro que el presidente del Gobierno no cuenta con el apoyo de toda la cámara para hacer frente a sus compromisos internacionales.
El presidente del PP, Alberto Núñez Feijóo, ha pronunciado un duro discurso contra las pretensiones del Ejecutivo de no aprobar en el Congreso los incrementos de las partidas destinadas al gasto militar. «No puede marcharse hoy de aquí antes de aclarar si va a aprobar los Presupuestos. Este es el primer punto de cualquier plan de defensa», ha criticado, que ha marcado como únicas salidas dignas afrontar «con urnas» o con unas nuevas Cuentas públicas este debate.
«¿Qué instrumento va a utilizar, el democrático, los Presupuestos, o el tramposo, los reales decretos ley y las modificaciones de crédito?«, ha lanzado el líder popular en un discurso trufado de acusaciones sobre los casos de corrupción que cercan al PSOE.
Con matices, los socios de izquierda han criticado el gasto en Defensa, desde aquellos dentro del Gobierno a quienes dan un apoyo parlamentario, como ERC o EH Bildu.
El más duro en el tono y en las formas ha sido Podemos, con la exministra Ione Belarra calificando al presidente de «señor de la guerra» y equiparando la situación a la de la invasión de Irak. «Usted ha renunciado a gobernar, se ha rendido», ha lamentado la portavoz de Podemos.