Ahorro energético: tres materiales con los que rebajar tus facturas
El bambú, la celulosa o la paja son algunos de los materiales que permiten hacer más eficiente una vivienda
Construcción de una casa. Pixabay.
Teniendo en cuenta que el importe de la factura energética no ha hecho más que crecer en los últimos meses, son muchas las personas que se interesan por viviendas más eficientes energéticamente y que, consecuentemente, necesiten una menor cantidad de recursos para funcionar.
El material con el que se construye la vivienda es un factor decisivo a la hora de determinar si una vivienda es o no eficiente energéticamente, tal y como señala Caixabank.
Bambú
Uno de los materiales que contribuyen a reducir la factura de la energía es el bambú. Se trata de un material que no es solo flexible, sino también duradero y resistente. Por ello, no es de extrañar que se emplee para construir estructuras rígidas. Pues, además, el bambú contribuye a evitar el calor.
A pesar de que es un material que presenta muchas ventajas para la construcción, especialmente en zonas con una elevada humedad, según el clima del país en el que se quiera utilizar presenta algunas limitaciones. Es el caso de España, donde no resiste las tensiones de otros materiales como el ladrillo, pero sí que puede ser útil para construir estructuras como toldos, vallas, rafias o alfombras.
Balas de paja
La paja seca convertirse en un material idóneo para elaborar sombrillas o techos, pero, también, puede emular al ladrillo. Gracias a su carácter compacto, se pueden apilar para construir paredes sostenibles, rígidas y aislantes. Además, se trata de una material resistente al fuego, especialmente si está recubierto de arcilla, y de un excelente aislante térmico y sonoro.
Celulosa
Una mezcla de papel reciclado y cemento puede emplearse para fabricar muros. Si bien no es tan resistente como uno elaborado con hormigón, sí que es un material aislante. Así, puede resultar una opción para marcar lindes, añadir muros interiores a las viviendas. Sin embargo, puede utilizarse para añadir muros interiores a las viviendas, marcar el límite de la propiedad o substituir tabiques de una edificación.